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Dragon Age: Inquisition-Análisis para Xbox One, PS4 y PC-

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BioWare regresa con una de las sagas RPG más aclamadas, que además se estrena en la nueva generación de consolas, y lo hace con la que es, con diferencia, la mejor entrega de todas. El estudio ha logrado un gran equilibrio entre el estilo clásico de la franquicia y las innovaciones que siempre espera uno en un nuevo título. En otras palabras, Dragon Age: Inquisition es el juego que todos los fans estaban esperando, os proponemos un completo análisis para Xbox One, PS4 y PC.

Dragon Age: Inquisition - Análisis para Xbox One, PS4 y PC -

Sin lugar a dudas, estamos ante un título imprescindible para todos los amantes de los juegos de rol de tipo occidental, que apuesta por ofrecer un vasto mundo repleto de misiones y tareas que realizar, con mucha más libertad para explorar y perderse por sus bellos escenarios y decenas de horas de diversión. Una épica aventura de espada y brujería que nos cautivará desde el primer momento gracias al cuidado que se ha puesto, con un apartado visual brillante y unas mecánicas jugables muy estudiadas para convencer a todo tipo de jugadores.

Si bien Dragon Age II era un notable juego de rol, muchos jugadores se quejaron porque rompía mucho con la esencia del primer episodio. Sus creadores han escuchado las quejas y sugerencias de los fans para ofrecer una tercera entrega brillante, que sabe mantener el espíritu de la saga pero introduciendo elementos vistos en ambos títulos. Además, se ha apostado por el espectacular motor Frostbite 3 -el mismo que vimos en Battlefield- para ofrecer un enorme mundo abierto repleto de detalles y con una calidad gráfica muy elevada. Dragon Age: Inquisition es un verdadero título de nueva generación, que no sólo se detiene en mejorar su apariencia, sino que perfecciona todos y cada uno de los apartados. Un proyecto muy ambicioso que, por fortuna para todos los jugadores, ha devuelto a esta serie al lugar que le corresponde.

Dragon Age: Inquisition

Hace cinco años, Bioware y EA nos sorprendían con el lanzamiento de Dragon Age Origins, un título que aprovechaba la excelente base que suponía la serie Knights of the Old Republic, implementándola en una historia de corte medieval que nos permitía controlar a varios personajes. El jugador podía tomar decisiones que afectaban al desarrollo de la aventura, todo ello asentado en una sólida base de rpg de la ‘vieja escuela’.

Ese primer título se granjeó los elogios de crítica y público por igual, una aventura épica que resultaba tremendamente adictiva. Menos de dos años después llegaba Dragon Age 2, que mantenía las líneas maestras de su predecesor, pero que variaba algunos elementos jugables y realizaba un mayor énfasis en las pequeñas misiones secundarias, limitando bastante la exploración. Estos cambios sobre le original no terminaron de cuajar, algo de lo que son muy conscientes sus creadores.

Sobre Dragon Age: Inquisition

En cualquier caso, la expectación ante el lanzamiento de Dragon Age: Inquisition era muy elevada, ya que EA y BioWare habían prometido que traerían de vuelta todo aquello que hizo del primero un título sobresaliente y recordado por todos los seguidores del género. En efecto, regresan los grandes terrenos que explorar, un sinfín de misiones secundarias y una historia muy atractiva que nos animará en todo momento a seguir adelante.

Además, Dragon Age: Inquisition incluye un espectacular sistema de creación y personalización de personajes, un sistema de niveles muy equilibrado y un importante componente multijugador cooperativo online. Y lo mejor de todo es que todos estos elementos se han integrado a la perfección para ofrecer una experiencia magnífica, irresistible y muy atractiva también desde un punto de vista visual.

Sobre Dragon Age: Inquisition

Siempre es de agradecer que los estudios cumplan con sus promesas, ya que tristemente no suele ser lo más habitual. EA y Bioware han trabajado duro para ofrecernos el primer gran rpg de la nueva generación de consolas (y también de compatibles).

Antes de comenzar la historia, podremos elegir la clase, el género y el aspecto de nuestro personaje. El nivel de personalización es increíble, pudiendo modificar cada aspecto físico de nuestro héroe (o heroína). Ya en ese primer momento vislumbraremos el nuevo nivel gráfico que ofrece esta tercera entrega de la saga, con unos rostros que parecen reales y en los que se puede ver con detalle hasta el más pequeño detalle.

Una vez creado nuestro personaje, Dragon Age: Inquisition nos pondrá en antecedentes con una secuencia introductoria, después de la cual veremos como nuestro personaje se despierta después de una gigantesca explosión que ha acabado con la vida de un oficial de alto rango, siendo nosotros el único superviviente de todo el edificio.

Tendremos incrustada una marca en la mano que será clave en la historia, ya que será la única manera de cerrar las brechas que se han abierto desde el otro lado, permitiendo que entren los demonios en nuestro mundo. Poco a poco, iremos conociendo nuevos personajes que nos permitirán conocer más detalles, aunque en un principio la desconfianza será máxima hacia nosotros. Sin embargo, estamos llamados a ser los líderes de una inquisición formada para investigar los hechos sucedidos y quién es el culpable. En un segundo plano hay otro conflicto, el de los magos (anteriormente esclavos) con los templarios (sus otrora propietarios), que además supone un importante nexo de unión con la historia de la primera entrega de la serie.

Análisis para Xbox One, PS4 y PC

No queremos entrar en detalles, ya que, como ya hemos señalado, la historia es uno de los principales alicientes del juego, por lo que lo más recomendable es que cada uno de vosotros vayáis descubriendo lo que encierra Dragon Age: Inquisition.

Además de contar con un buen número de cinemáticas, el guión se va desarrollando en las propios diálogos que mantendremos contra decenas de personajes. Así, deberemos estar atentos a lo que nos digan y, en función de nuestras respuestas, así se irá desarrollando la conversación. Un árbol nos mostrará distintas respuestas, que además en ocasiones contarán con un icono que nos muestra nuestra actitud al hablar. Las opciones de la izquierda están destinadas a obtener una mayor cantidad de información, mientras que las de la derecha nos permiten ganarnos la confianza o bien ser más impulsivos.

Los principales elementos jugables están estructurados de la misma manera que en los títulos anteriores. Así, comandaremos un grupo de cuatro personajes, cada uno con diferentes habilidades, puntos fuertes y débiles, pudiendo cambiar en cualquier momento entre ellos a medida que luchamos. Podremos escoger entre cuatro razas (hombre, enano, elfo y qunari), además de su clase (pícaro, mago y guerrero). Asimismo, pícaro y guerrero contaran con dos opciones disponibles, en función del armamento.

Dragon Age: Inquisition - Análisis

La evolución y mejoras de nuestro personaje dependerá de la clase y raza elegidas, de manera que según vayamos consiguiendo puntos iremos incrementando nuestro nivel, que a su vez nos permitirá obtener nuevas habilidades. En concreto, hay cuatro árboles distintos de habilidades, cada uno con sus propias ramificaciones, por lo que ya nos podemos imaginar que el grado de personalización de cada personaje es muy generoso.

Este sistema de progresión resultará muy atractivo, ya que podremos ir adaptando el personaje a nuestro estilo, pero también del resto de miembros de nuestro equipo.

Una vez explicado la base del juego, es el momento de comenzar a desgranar el resto de apartados. Por delante nos espera una espectacular aventura que nos llevará por una enorme variedad de lugares por Thedas, el gran mundo que deberemos liberar de las grietas.

Dragon Age: Inquisition - Análisis para Xbox One

Nosotros seremos los líderes de un equipo que tiene como misión salvar a todos los habitantes de Thedas. El enorme mapeado se encuentra dividido en multitud de zonas que deberemos ir liberando cumpliendo toda clase de misiones. Como suele ser habitual en el género, en la mayoría de ocasiones la finalidad última será llegar hasta un sitio para acabar con una serie de enemigos. Eso sí, ahora contaremos con una gran libertad para cumplir nuestros objetivos, de manera que siempre podremos plantear nuestra propia estrategia.

Además de cumplir las misiones, también podremos perdernos por los inmensos escenarios del juego para encontrar otras tareas, personajes u objetos de interés. Pero también deberemos cuidar nuestras relaciones con el resto de integrantes de nuestro equipo, hasta el punto que en todo momento nos mostrarán si están contentos o, por el contrario, no están de acuerdo con nuestras decisiones o forma de actuar. Las relaciones que se forman entre los personajes tendrán gran importancia, en especial en nuestra base de operaciones o los campamentos que podremos construir para permitir los viajes rápidos y recargar los suministros.

En este punto, hay que llamar la atención sobre la importancia que tienen estos lugares, ya que nos permitirán mejorar nuestro equipo, algo que posteriormente será muy importante, ya que la salud no es regenerativa, por lo que si nos quedamos sin pociones estaremos destinados a caer rápidamente en el campo de batalla. También podremos hacer nuestras algunas zonas del mapa si clavamos una bandera, lo que permitirá potenciar a nuestra Inquisición.

Análisis para Xbox One

A pesar de todas las tareas citadas anteriormente, prácticamente la mayor parte del tiempo lo pasaremos combatiendo, de ahí que BioWare haya puesto mucho empeño en ofrecer una gran experiencia jugable, que además contará con distintas variantes. El clásico estilo de Action-RPG se ve complementando por una vertiente más táctica gracias a la inclusión de la cámara estratégica, que nos permitirá parar el tiempo, cambiar la perspectiva y dar órdenes a todos los personajes de nuestro equipo.

Esta combinación de estilos permite que cada jugador adapte la experiencia a su gusto. Así, podremos optar por combates directos y plenos de acción, al más puro estilo Hack and Slash, u optar por un juego más pausado y táctico. Asimismo, siempre podremos optar por uno u otro método en función de la situación. De hecho, alternar entre las dos propuestas nos parece lo más acertado, ya que el juego nos presenta enfrentamientos muy diferentes a lo largo de todo el desarrollo de la aventura.

La cámara estratégica es especialmente recomendable cuando nos enfrentemos a un elevado número de enemigos o alguno de ellos sea muy poderoso, ya que es en esos momentos cuando sea fundamental diseñar una buena estrategia y dar las órdenes correctas a nuestro equipo. Por si fuera poco, esta cámara nos permite obtener siempre la mejor perspectiva al poder moverla a nuestra entera libertad, y nos ofrece información muy útil sobre los enemigos.

Dragon Age: Inquisition a fondo

Otro elemento muy atractivo de los enfrentamientos es el botón que nos permite fijar a nuestros enemigos, pudiendo alternar entre uno u otro con un simple toque del stick derecho. En los combates deberemos hacer uso de todas las habilidades disponibles, e ir cambiando de un personaje a otro para diseñar nuestra propia estrategia de ataque.

Como vemos, no sólo nos tendremos que preocupar de nuestro protagonista, sino del resto de personajes, que si bien podrán actuar por su cuenta, siempre será preferible que adoptemos nosotros su control, ya sea de forma directa pasando de uno a otro o dando órdenes. Obtener un equipo equilibrado y el buen uso de sus puntos fuertes y habilidades será fundamental para ir progresando, sobre todo en los dos niveles más altos de dificultad (de los cuatro disponibles). Si tenemos cierta experiencia en el género, nuestra recomendación es que comencéis desde el nivel difícil, ya que supone un gran reto, aunque nunca imposible.

La exploración también ha ganado un enorme peso en esta tercera entrega, ya que nos encontramos ante un descomunal mundo abierto, diseñado con un gusto exquisito en todas sus zonas. Se ha optado por crear grandes zonas o arenas que están comunicadas entre sí. Los escenarios son tan grandes que en más de una ocasión deberemos consultar el mapa. Además, resulta muy recomendable movernos a caballo o con otros tipos de monturas. Por el camino recorreremos toda clase de escenarios: valles, aldeas y ciudades, grandes castillos, enormes paisajes, zonas montañosas, lagos, mares, desiertos… La variedad de localizaciones es inmensa, todos ellos con un diseño brillante que hace que sea una delicia movernos por este mundo.

Dragon-Age-Inquisition al detalle

En definitiva, un campaña de enorme calidad que nos asegura más de 70 horas de juego si queremos completarla, muchas más si queremos desbloquear todo. Además, la rejugabilidad está más que asegurada en un juego de estas características al poder afrontar la historia con otra clase de personaje, que ofrecerá unas habilidades y posibilidades muy diferentes.

Por si fuera poco, se ha añadido una modalidad cooperativa muy atractiva, fuera de la historia principal. Se trata de una serie de misiones que podremos afrontar con nuestros amigos u otros jugadores. En este modo deberemos crear otro personaje, que contará con una progresión distinta a la vista en la campaña. Eso sí, el estilo jugable es el mismo que en la campaña, por lo que resulta también muy atractivo. Por ahora, encontraremos 3 grandes mapas, que se irán incrementando con nuevo contenido que será lanzado posteriormente.

Dragon Age

Gráficos de Dragon Age: Inquisition

El desembarco de la saga en la nueva generación de consolas ha permitido ofrecer un nivel visual muy elevado, gracias también a un portentoso uso del excelente motor Frostbite, que da su do de pecho en los magníficos y numerosos escenarios que conforman el mundo del juego. A pesar de tratarse de un título intergeneracional, BioWare ha conseguido un nivel excelente en las nuevas consolas y PC, plataformas en las que podremos disfrutar en su máximo esplendor del soberbio diseño artístico de Dragon Age: Inquisition.

Pocas veces habremos visto un mapeado recreado con tanto mimo como en este título, con multitud de localizaciones que muestran un nivel de detalle altísimo y una ambientación espectacular. Resulta toda una gozada moverse por este fascinante mundo de fantasía y recrearnos la vista con las bellas estampas que nos deja el juego en todo momento, gracias también a un gran uso de la iluminación.

Los personajes también se encuentran a un altísimo nivel, en especial cuando se trata de los personajes principales y los enemigos. Los primeros cuentan con toda clase de detalles que podremos disfrutar al máximo gracias a unas excelentes texturas y una resolución muy elevada. En concreto, PS4 ofrece 1080p, mientras que la Xbox One se mantiene en 900p, aunque la realidad es que ambas lucen de escándalo. Ni que decir tiene que es en PC donde podremos disfrutar de la mejor versión a poco que tengamos un equipo potente.

Gráficos de Dragon Age: Inquisition

Sonido de Dragon Age: Inquisition

La banda sonora es maravillosa gracias al soberbio trabajo realizado por Trevor Morris, que sabe ambientar a la perfección la aventura con temas épicos y melodías de gran belleza también. Mención especial para el tema que suena en el mismo menú del juego, que nos parecido espléndido. Los efectos de sonido mantienen el mismo altísimo nivel, mostrando una sonoridad y rotundidad brillantes. Las voces, en inglés, son una gozada, aunque si no tenemos mucho control con dicho idioma, siempre podremos seguir la historia con los subtítulos en castellano.

Sonido de Dragon Age: Inquisition

Conclusión de Dragon Age: Inquisition

Dagon Age: Inquisition tenía la difícil tarea de convencer a todos los fans de la saga, que quedaron algo desencantados con la segunda entrega, al mismo tiempo que intentaba encontrar un equilibrio entre las mecánicas de un RPG clásico y la acción más directa. El resultado es un brillante juego de rol, que nos mete de lleno en un apasionante universo en el que nos podremos mover con entera libertad, liderando la inquisición de Thedas para liberar nuestro mundo.

El juego resulta tan divertido y adictivo que se nos pasarán las horas volando mientras disfrutamos de los apasionantes combates, ya sean en tiempo real o haciendo uso de la cámara táctica. La exploración también gana mucho peso gracias a la inclusión de majestuosos escenarios de gran belleza. El apartado visual de nueva generación es el mejor envoltorio posible para la primera incursión de la saga de BioWare y EA en la nueva generación de consolas.

Estamos ante un título imprescindible para cualquier amante del género, que encontrará en un mismo título estrategia, acción, una brillante historia y una experiencia personalizable al gusto del jugador.

Si quieres recordar otros títulos de la saga, te proponemos recordar nuestro artículo “Especial Dragon Age Origins

¿Qué os parece a vosotros nuestro análisis de Dragon Age: Inquisition para Xbox One, PS4 y PC?

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Categorías: Análisis


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