
La censura en los videojuegos, como en el cine, la televisión o cualquier otro arte(porque no lo olvidemos, aunque sea denostado y no merezca ese calificativo para muchos, los videojuegos pueden considerarse como tal) es algo que no debería existir.
Si bien, videojuegos como Manhunt 2 o el próximo superventas GTA IV han sufrido fuertes críticas por parte de los medios de comunicación e incluso Amnistía Internacional ha pedido que se revisen algunos títulos por su contenido violento. De hecho en países como China han incrementado la censura en los videojuegos por miedo a que puedan causar problemas a su seguridad nacional. Estas medidas son en mi opinión excesivamente desproporcionadas.
¿Quién no recuerda el revuelo que se montó hace casi una década por el Carmaggedon? ¿ Y la polémica que desató el GTA: San Andreas? Fueron auténticos ataques sin justificación contra el mundo de los videojuegos. Muchos informativos pidieron la censura en los videojuegos, no podían entender que ese “juguete” para los niños, acogiera esa clase de títulos violentos.
Si consideramos a los videojuegos como un medio de entretenimiento de masas, debería tratarse de forma parecida al cine ( no olvidemos que recientemente le ha superado en ingresos anuales) mediante una calificación por edades.
A la hora de comprar un videojuego para niños, los padres no pueden obviar la clasificación que aplica la Unión Europea y otros organismos como la aDeSe. Están para algo y en este caso, como en cualquier otra forma de cultura, la censura de los videojuegos no es la solución.
Por: Carlos Carrasco
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